Guia para aquellos que consumen Cocaina

La cocaína es un estimulante derivado de la hoja de coca. Es ilegal en prácticamente todo el mundo. En México, la Ley General de Salud establece como dosis personal de cocaína la cantidad de 500 mg. En caso de ser detenido con eso o menos debería considerarse una falta administrativa, no un delito.

La siguiente guía tiene como objetivo promover prácticas de reducción de riesgos y daños entre consumidores de cocaína. No alentamos el uso de ninguna sustancia, pero sí que los consumidores conozcan estrategias para cuidar su salud.

Aguas con los adulterantes.

El riesgo de consumir cocaína adulterada es muy alto. Es común que en el proceso de producción se rebaje el “fifí” con cosas como talco, paracetamol y tabletas de cafeína. Sin embargo, las sustancias más peligrosas son el levamisol y el fentanyl.

El levamisol puede provocar severos desórdenes del sistema inmune en usuarios regulares. Se presentan síntomas como manchas negras en la piel, alrededor de las extremidades, e infecciones respiratorias. Mientras que el fentanyl ha provocado múltiples muertes por sobredosis en Estados Unidos (principalmente entre consumidores de opiáceos, pero también se han encontrado rastros en la cocaína).

Una prueba sencilla para medir la pureza del producto es la siguiente: tomar una porción y verter sobre un vaso de agua. En teoría, todo los residuos que se acumulen al fondo del vaso representan el nivel de adulteración. Mientras más del producto quede en el vaso, más adulterado está. Cabe mencionar que la certeza de esta prueba es cuestionada por muchos hoy en día.

Cómo picar

Picar la cocaína sirve para disminuir el daño a las fosas nasales y evitar hemorragias al momento de esnifar. Lo común es utilizar tarjetas de crédito o identificaciones, sin embargo esto no es higiénico.

Cuando el producto tiene humedad es posible secarla con la flama de un fuego. Así, también se facilita que no queden grumos.

Al esnifar

Antes de consumir, establece un límite personal para cada “sesión”. Hay quienes deciden portar únicamente lo que planean consumir. Así evitan el exceso y respetan su límite. Cuando el producto venga de un nuevo proveedor es conveniente usar sólo una fosa nasal.

Se debe evitar el compartir pajillas, tubos, billetes, o el instrumento que se utilice, pues se corre el riesgo de transmitir enfermedades como VIH y hepatitis.

Si se va a esnifar con algo de vidrio, cuidar que no tenga el borde filoso o provocará cortadas. Lo mismo cuando se utilice un popote, se recomienda cortar de tal forma que no quede muy filoso el extremo que introduciremos a la fosa nasal. Los billetes son la opción menos higiénica, mejor usar cualquier otro pedazo de papel.

Y después…

La vida media de la cocaína es muy corta. La bajada puede resultar poco placentera, pues llega a generar ansiedad, agitación y disforia. Ante ello, es fácil recurrir a otra dosis para paliar el malestar, sin embargo con ello incrementa el riesgo de una sobredosis. Recomendamos atenerse al límite personal.

El consumo de cocaína puede provocar fatiga, irritabilidad, pérdida del apetito, dolor abdominal y muscular, náuseas ó vómitos, reducción de la libido e irregularidades en la menstruación. Hay que estar al pendiente de la aparición de estos síntomas.

Recordemos también que se trata de un estimulante, por lo que momentos antes de dormir se debe interrumpir el consumo para obtener una buena noche de sueño.

Otras formas de consumo:
La cocaína también puede untarse debajo de la lengua y en las encías para una absorción sublingual. En esta caso, los efectos son mucho más lentos y con menor efectividad. Otros espolvorean un poco en sus cigarrillos, el famoso “nevado”, pero el calor destruye la mayor parte del componente psicoactivo.

También está el crack, una forma de cocaína que es mucho más dañina y con mayor potencial de adicción. Esta suele fumarse. Leer más de esta sustancia: Crack: un ejemplo de la estigmatización de las sustancias psicoactivas

Por último, la opción menos recomendada es la vía intravenosa. Inyectarse cocaína supone el riesgo de obstruir los vasos sanguíneos. Además, puede provocar abscesos, causar infecciones y lastimar las arterias al largo plazo. También se debe ser muy cuidadoso y usar jeringas estériles para evitar el contagio de enfermedades como VIH y hepatitis.

***Vía Ladosis

 

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