Conoce las diferencias entre el aceite de CBD y el aceite de Cannabis

Los cannabinoides poseen numerosos beneficios medicinales y para la salud. Además, existen muchos tipos diferentes, cada uno de ellos con su propio efecto. El cannabis se suele relacionar con el THC, pero la ciencia ha empezado a demostrar que muchos otros cannabinoides también tienen valor terapéutico.

Dos destacados medicamentos elaborados a partir de cannabinoides son el aceite de cannabis y el aceite de CBD. Aunque suenan muy parecidos, sus propiedades medicinales son distintas.

Ahora que hemos aclarado este punto; ¿qué diferencia hay entre los dos aceites?

ACEITE DE CBD

El principal argumento de venta del aceite de CBD es la ausencia de cantidades importantes de THC, centrándose exclusivamente en su alto contenido de CBD.

El aceite de CBD se elabora utilizando cáñamo o cannabis. La diferencia es que el cáñamo se cría para que sea muy fibroso para aplicaciones industriales y contenga un mínimo de THC para cumplir la ley, mientras que el cannabis se cría por su diverso contenido cannabinoide.

Muchas empresas se dedican a la elaboración de aceites de cáñamo cultivado de forma natural y sin aditivos ni productos químicos. Si estás interesado en consumir aceite de CBD, asegúrate de adquirirlo de empresas que tengan un estricto de control de calidad. Si no garantizan un producto puro, seguro y libre de contaminantes – ¡no lo compres!

Por suerte para nosotros, hay numerosas empresas con mucha experiencia en la fabricación de aceites puros (concretamente, los aceites dorados) y, siempre que compruebes su legitimidad, obtendrás un medicamento muy potente.

Hay que señalar que existen dos tipos de aceite de CBD: negro y dorado. Los aceites negros se extraen con un bajo nivel de procesamiento y, aunque son bastante más baratos, contienen muchas más impurezas debido al proceso de extracción utilizado, lo que reduce el potencial medicinal del CBD.

Los aceites dorados, por otro lado, aunque más caros, utilizan un proceso de extracción mucho más avanzado que separa todos los compuestos de la planta, lo que resulta en un aceite de color dorado claro.

También se someten a un proceso de descarboxilación que convierte el cannabinoide CBDa inactivo en un CBD útil y activo. El resultado es un aceite de CBD con valor medicinal, buen sabor, de fácil consumo y calidad infinitamente superior.

Algunas de las propiedades medicinales del aceite de CBD incluyen:

Alivio del dolor crónico y la inflamación
Ayuda a combatir el cáncer
Mejora la salud cardiovascular
Elimina las náuseas
Reduce la ansiedad
Antipsicótico
Tratamiento de convulsiones y trastornos neurológicos
Fibromialgia
TEPT
Enfermedad de Crohn
Esclerosis múltiple
Insomnio
Acné
Diabetes

Como puedes comprobar, las propiedades medicinales son muchas, y aunque no estén específicamente probadas por la medicina, cada una de ellas se basa en investigaciones científicas concretas.

Consumir la dosis recomendada, administrando el CBD correctamente, tiene muy pocos efectos secundarios que no se consideran graves ni peligrosos.

Algunos de estos posibles efectos secundarios incluyen:

Inhibición del metabolismo de fármacos en el hígado y disminución de la actividad de la glicoproteína-p. (Esto significa que el CBD puede alterar la forma en que el cuerpo metaboliza muchos fármacos si se toman en dosis elevadas).
Sequedad de boca
Cansancio
El aceite de CBD contiene cantidades mínimas de THC, nunca suficientes para ser considerado psicoactivo. Por esta razón, se trata de una sustancia legal en casi todo el mundo y se puede adquirir fácilmente online.

ACEITE DE CANNABIS

El aceite de cannabis alcanzó gran popularidad cuando un canadiense llamado Rick Simpson comenzó a distribuir este concentrado, aunque de forma ilegal, como medicamento. Este aceite (conocido como “aceite Rick Simpson”) puso de relieve las propiedades medicinales y antitumorales del cannabis.

El aceite de cannabis es prácticamente lo mismo que el aceite de CBD, pero está elaborado a partir de variedades de marihuana con un alto porcentaje de THC. Este aceite a menudo contiene entre un 50 y un 80% de THC. Si se toma demasiado, puede noquear hasta al consumidor de cannabis más experimentado.

El THC es probablemente el cannabinoide más conocido del aceite de cannabis, famoso por su efecto psicoactivo, pero, al igual que muchos otros canabinoides, el THC también interactúa con el sistema endocannabinoide contribuyendo a regular diversas funciones corporales, respuestas autoinmunes y la homoeostasis.

Como muchos médicos te podrían decir: no podemos confirmar ni negar las propiedades medicinales del aceite de cannabis. Pero aquí tienes una lista con algunos de las ventajas potenciales de su consumo para la salud, todas ellas basadas en investigaciones y consumo humano real:

Prevención del cáncer
Tratamiento y reducción de algunos tipos de cáncer
Esclerosis múltiple
Epilepsia
Asma
Reumatismo
Diabetes
Hipertensión
Dolor y dolor crónico
Inflamación
Eccema y sequedad de la piel
Glaucoma
Estrés
Ansiedad
Depresión
Adicción
Insomnio
Anorexia y pérdidas de peso drásticas
Obesidad

Los efectos secundarios de cualquier forma de cannabis son muy escasos, pero es importante tener en cuenta que el aceite de cannabis contiene concentraciones muy altas de cannabinoides que podrían afectar al cuerpo.

Por esta razón, es importante atenerse a la dosis recomendada o ser sumamente cuidadoso a la hora de elegir la dosis, ya que el aceite de cannabis no se suele regular ni recetar. Dicho esto, nunca se han registrado muertes asociadas al consumo de cannabis.

Algunos efectos secundarios del aceite de cannabis son:

Sensación de subidón
Al igual que los métodos tradicionales de consumo de cannabis, puede hacer que te desconcentres, te sientas cansado o fatigado, y afecte a tu memoria y capacidad de aprendizaje.
Aumento de la frecuencia cardíaca
Recomendamos abstenerse de consumir aceite de cannabis durante el embarazo, ya que algunas investigaciones han demostrado que podría causar problemas como que el bebé nazca con poco peso.

El aceite de cannabis es también una buena alternativa a fumar marihuana; este método no sólo elimina todos los agentes cancerígenos que se producen con la combustión, también es una forma sencilla y eficaz de colocarse. Puedes añadir este concentrado a alimentos y bebidas o tomarlo por sí solo.

Hay que tener en cuenta que, aunque el cannabis se está convirtiendo en una sustancia legal en muchos estados de Estados Unidos y del mundo, sigue siendo muy difícil, si no imposible, obtener aceite de cannabis certificado y aprobado por la comunidad médica. Por lo tanto, a menos que lo analicemos en un laboratorio, nunca podremos estar seguros de su pureza exacta ni de su contenido

***Vía Cannabis

 

Noticias