Acaso las drogas psicodélicas pueden conectarte con los espíritus

Las sustancias psicodélicas y el “mundo de los espíritus” convergen en más de un aspecto. Para empezar, uno de los primeros usos que se le dieron a las llamadas “plantas de poder” fue el de establecer puentes entre las deidades y los líderes espirituales, conocidos popularmente como chamanes.

Sin embargo, también hay evidencia reciente que indican la posibilidad de establecer contacto con “el más allá” a través del consumo de estas drogas. Comenzando por Albert Hofmann, el químico que sintetizó el LSD en 1943.

Todos hemos escuchado la anécdota de su viaje en bicicleta tras “accidentalmente” exponerse a la substancia. En entrevistas posteriores a ello, declaró haber sentido “el espíritu de la sustancia”. Sin embargo, autores como Dave Nichols señala que resultan extraños algunos aspectos sobre el primer viaje de Hoffman. Por ejemplo, mientras los efectos suelen durar hasta 8 horas, Hoffman asegura que aquella vez estos terminaron tan sólo dos horas después.

Esto lleva a algunos a teorizar que se trató más de una experiencia mística que psicodélica. El mismo Hoffmann confesó que lo consideraba posible.

Y no sólo con el ácido, sino también durante sus viajes a México cuando conoció de los hongos psilocibes y otras plantas, como el ololiuqui. En aquella ocasión, visitó a María Sabina, a quien le preguntó si podía consumir su dosis en hongos en forma de píldoras. Ella accedió, pues reconoció al “espíritu del hongo” dentro de esas píldoras.

Así mismo, no es el único que apunta a las experiencias “parapsicológicas” que provocan los psicodélicos. El psicólogo Stanislav Grof cuenta cómo el LSD ayudó a una de sus colegas a establecer contacto con su difunto esposo. Fue durante una sesión de psicoterapia cuando “Peter”, se “comunicó desde el más allá” con su esposa “Penny”. A ella le pidió que devolviera un libro que había tomado prestado de un amigo.

Las instrucciones fueron tan específicas y resultaron ser ciertas de tal forma que no les quedó duda de que en efecto se trataba de Peter. Así, Penny aceptó su partida con mucha más calma y aceptación.

A partir de estas experiencias, se ha continuado por explorar esta relación mística. Una revisión de este tipo de actividades publicada por la Asociación Multidisciplinaria de Estudios Psicodélicos (MAPS, por sus siglas en inglés) distingue tres tipos de fenómenos: percepción extrasensorial (telepatía, precognición y clarividencia); experiencias fuera del cuerpo y cercanas a la muerte.

De estas, las más comunes son la telepatía, la precognición y la sensación de abandonar el cuerpo material.

También enfatiza que continuar este tipo de investigaciones tiene el beneficio potencial de identificar factores psicológicos y metodológicos que nos lleven a entender este tipo de experiencias y en consecuencia, otras incógnitas de la conciencia humana.

Un ejemplo de ello es la relación entre el consumo de DMT y las experiencias cercanas a la muerte. Estos varían de persona a persona, pero algunas características comunes son los sentimientos de paz interior, sumergirse en el vacío, visiones de luz brillante, y la interacción con seres “extraños”.

Por su parte, los reporte anecdóticos de usuarios de DMT señalan fenómenos como la trascendencia del cuerpo propio, entrar a otra realidad, reflexiones sobre la muerte y la vida en “el más allá”, así como todo tipo de alucinaciones visuales y auditivas.

Una investigación conducida por el Colegio Imperial de Londrés encontró una fuerte similitud y superposición entre las características (específicas y generales) de ambas experiencias. Los autores concluyen su artículo remarcando la necesidad de conducir más experimentos: “Un mejor entendimiento de la psicología y la neurobiología del momento de muerte puede traer implicaciones en nuestra forma de ver este inevitable y universal fenómeno, con el potencial de promover una mayor familiaridad y sana aceptación de éste”.

Es así como este juego de evidencia y especulación nos llevan a preguntas interesantes. Sin embargo, se debe señalar que: si en efecto se trata de un contacto místico; o es un mero producto de la compleja mente humana, queda está por definirse.

***Vía Ladosis

 

Noticias