Las drogas y el trabajo

Los efectos del consumo de estupefacientes en el mercado laboral son motivo de gran preocupación en las empresas, cualquiera sea su tamaño, su ubicación geográfica o su actividad.

Nuestro país, al igual que muchos otros, sufre sus consecuencias a partir del aumento de los adictos. Según la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar), en 2017 la incidencia del consumo de alcohol y drogas fue más elevada en la población económicamente activa que en la población inactiva.

Lamentablemente, no hay aún en la Argentina comprobaciones ni estadísticas precisas que muestren el real impacto del consumo de drogas en el ámbito laboral. Los Estados Unidos, en cambio, han podido cuantificarlo con relación a los efectos que producen los opiáceos. Las últimas investigaciones allí realizadas muestran que el uso de drogas está teniendo un profundo efecto en la economía de ese país. Desde 1999 hasta 2015, 4,1 millones de personas dejaron de formar parte de la fuerza laboral por su adicción.

De acuerdo con un estudio del American Action Forum (AAF), casi un millón de personas, que estaban en sus mejores años de vida, estuvieron ausentes de la fuerza laboral en 2015 debido a la adicción que sufrían.

Tan solo en ese año aproximadamente 914.000 trabajadores en edad activa de entre 25 y 54 años, que tenían empleo o buscaban uno, abandonaron la fuerza de trabajo por la adicción a los opiáceos. La fuerza de trabajo ha perdido cerca de un millón de trabajadores en un año y unos 702.000 millones de dólares en 15 años.

El mercado laboral se ve afectado porque, por un lado, el consumo de drogas provoca que los jóvenes abandonen sus estudios y no se capaciten. Por otro, los adictos se apartan del mercado laboral, o su productividad se ve seriamente afectada.

Cuando un consumo se vuelve problemático también genera costos a la organización, como inasistencias, menos productividad y más accidentes, pues según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entre el 20 y el 25% de los accidentes laborales en el mundo se relacionan con las drogas y el alcohol .

Por ello, las empresas deben adoptar programas o protocolos para prevenir el consumo entre sus trabajadores promoviendo una conducta responsable y aportando al mejoramiento de la calidad de vida de cada uno de ellos.

***Vía Lanacion

 

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