Síndrome de abstinencia a la marihuana

tg-a09-31052017-marijuana-file_largeEl consumo de cualquier droga es nefasto para la persona independientemente del tipo o frecuencia de consumo. No obstante, cuando estos hábitos cesan también pueden aparecer síntomas bastante desagradables.

En el caso del cannabis, las consecuencias del síndrome de abstinencia a la marihuana no tienen porqué ser tan graves como las provocadas por la heroína o la cocaína. Sin embargo, tienden a ser bastante incapacitantes. A continuación, explicamos este síndrome, sus síntomas, sus causas y su tratamiento.

¿Qué es el síndrome de abstinencia a la marihuana?
Entendemos por síndrome de abstinencia a la marihuana la reacción que se origina en el organismo cuando un consumidor adicto a esta sustancia deja de tomarla de forma brusca.

Esta reacción puede ser más o menos intensa dependiendo del nivel de adicción de la persona, y se manifestará mediante síndromes de abstinencia físicos y psicológicos.

El síndrome de abstinencia no tiene porqué aparecer en todas aquellas personas que dejen de consumir marihuana. No obstante, cuanto más tiempo se haya fumado esta substancia es mucho más probable que los síntomas de este síndrome aparezcan.

La gravedad de los síntomas no suele ser tan importante como en otras substancias como el alcohol o la cocaína. Asimismo, la intensidad de estos variará de una persona a otra. Por ejemplo, una persona con una dependencia muy leve al cannabis puede no sufrir síntomas o puede que estos sean tan leves que pueda gestionarlos ella misma.

Por otra parte, todos aquellos consumidores que hayan desarrollado un trastorno severo de consumo de uso de cannabis o una adicción a este, indudablemente requerirán de tratamiento por parte de un profesional.

¿Cómo actúa la marihuana?
La marihuana es una sustancia que se elabora a partir de la planta del cáñamo o cannabis. Esta está considerada como una de las drogas de mayor consumo en todo el mundo, viendo aumentado el número de consumidores año tras año.

La forma más común de consumir marihuana es fumada bien sea sola o acompañada de tabaco. Sin embargo, en los últimos años ha aparecido la tendencia de beberla o de ingerirla como ingrediente en algunas elaboraciones culinarias como la repostería.

Debido a sus efectos, el cannabis es considerado como una sustancia psicoactiva. Es decir, que altera las funciones cerebrales de la persona que la consume. A pesar que una sola planta contiene más de 400 sustancias químicas diferentes, el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) es el principal componente químico activo causante de los cambios en el organismo.

Cuando una persona fuma marihuana, este componente presente en humo aspirado es absorbido por los pulmones, los cuales lo transfieren al torrente sanguíneo. Una vez en la sangre, el THC llega al cerebro donde actúa sobre los receptores cannabinoides.

El THC da paso a una serie de reacciones químicas cerebrales que conducen a la persona a experimentar una sensación de felicidad y relajación absoluta muy característica de esta droga.

Esta sensación tan placentera es debida a que la mayoría de zonas cerebrales implicadas en la experimentación del placer, la percepción de los sentidos y del tiempo, los pensamientos, la concentración, la memoria y los movimientos, son las que más receptores cannabinoides albergan de todo el cerebro.

Uno de los principales inconvenientes del THC es que este se deposita en las células de grasa, por lo que el organismo necesita mucho más tiempo para eliminarlas en comparación con otros estupefacientes.

***Vía Psicologiaymente

 

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