Adicción igual a una enfermedad cerebral

Millones de personas alrededor del mundo sufren de adicción, sin embargo, aún queda mucho por comprender de este padecimiento. El Prof. Scott Steffensen, de la Universidad de Brigham Young en Utah, Estados Unidos, ha contribuido con una pieza vital en el rompecabezas del abuso de sustancias. Su trabajo sugiere que la adicción comienza cuando el cerebro intenta sobre corregir los niveles de dopamina provocados por el alcohol y las drogas.

El acercamiento de Steffensen trata a la adicción como cualquier otra enfermedad cerebral, por lo que está convencido de que es posible encontrar una cura. Junto con sus colegas, publicó tres estudios detallando el mecanismo cerebral detrás de la adicción (en The Journal of Neuroscience, The Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics y Addiction Biology). El común denominador en todos los casos es la dopamina.


La dopamina es un poderoso neurotransmisor que juega un papel fundamental en la adicción.
Muchas drogas afectan la trasmisión de dopamina directamente, ya sea bloqueando o estimulando los receptores. La mayoría de los casos de adicción surgen del abuso de una sustancia, lo que provoca un aumento de dopamina en el cerebro y, por lo tanto, una mayor actividad en el circuito de recompensa cerebral, el cual involucra el sentimiento de placer.

Cuando el alcohol y las drogas liberan niveles inusualmente altos de dopamina en el sistema de placer del cerebro, se produce estrés oxidativo. Steffenson y su equipo encontraron que el cerebro responde generando una proteína denominada BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro). Esta corrección suprime la generación de dopamina, pero continúa haciéndolo incluso mucho después de que hayan cesado los efectos de la sustancia.

En otras palabras, cuando surten efecto las drogas el cerebro experimenta un exceso de dopamina y, tras intentar nivelarla, se enfrenta a la privación de dopamina. Esta privación es la responsable del dolor, angustia y ansiedad de la abstinencia. Steffensen se encuentra optimista de que en un futuro cercano será posible revertir los efectos cerebrales en la tranmisión de deopamina, volviéndo a un adicto a la normalidad.

***Vía Muy Interesante

 

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