Si fumas marihuana tienes grandes índices de dependencia

Los defensores de la legalización y la industria de la marihuana pueden apoyar las reformas necesarias y ser honestos sobre los riesgos del consumo de ésta, dice el autor del estudio.Un gran porcentaje de consumidores de marihuana alrededor del mundo muestra signos de dependencia, incluso cuando el cannabis parece ser uno de los medicamentos más seguros y más utilizados en general, según los resultados de una encuesta publicada este mes.

Los hallazgos se encuentran en la Encuesta Global de Drogas 2018, un cuestionario detallado que compiló las respuestas de más de 130 mil personas en más de 40 países realizadas durante el año pasado. Una sección de la encuesta usó la “Escala del grado de la dependencia” (SDS, por sus siglas en inglés), una herramienta útil que hace cinco preguntas al encuestado sobre el control deficiente del consumo de drogas y la ansiedad relacionada con el consumo y la abstinencia.

Cerca de 50 mil de los encuestados informaron haber usado marihuana en los últimos 12 meses. Solo el consumo de alcohol y tabaco fue más común.

De todos los consumidores de cannabis, el 20.2% mostró signos relevantes de dependencia. La metanfetamina fue la droga más estrechamente asociada con la dependencia, con casi el 25% de las personas que aceptaron consumir drogas.

Una puntuación positiva en la escala del grado de dependencia no es lo mismo que un diagnóstico clínico de dependencia, explicó a HuffPost Adam Winstock, un psiquiatra británico especialista en adicciones y fundador de Global Drug Survey. No obstante, sí sugiere que muchos usuarios de marihuana tienen considerables dudas sobre sus hábitos.

“Tienes a un 20% de las personas que están significativamente preocupadas por el impacto del uso (de la marihuana) en su vida”, dijo Winstock. “Es una medida subjetiva de preocupación, pero esas preguntas abarcan temas como cuánto consumes, con qué frecuencia, la sensación de control y el deseo de parar”.

Las respuestas de dicho modelo ofrecen una ventana a algunos de esos sentimientos de dependencia.

El cannabis fue la sustancia más frecuentemente asociada con ansiedad ante la opción de dejar de fumar, por ejemplo. Aunque casi el 74% de los usuarios dijeron que la idea de frenar su consumo “nunca o casi nunca” los ponía ansiosos, el 19.7% aseguró que “a veces”, mientras que el resto informó que “a menudo” o “siempre”.

Un total de 21.4% de los consumidores de marihuana dijo que sería “bastante difícil” para ellos dejar de consumir, y 6.4% respondió que sería “muy difícil” o “imposible”. Alrededor del 72% dijo que dejar de fumar no sería difícil.

Casi el 30% de los consumidores de cannabis informaron que su consumo de cannabis estaba “fuera de control” ocasionalmente, con 22.6% que afirmó que “a veces” era un problema, 5.3% que era “a menudo” y 1.6 % fue “siempre o casi siempre” un problema.

La encuesta también midió la seguridad general de las sustancias preguntando a los encuestados si buscaron tratamiento médico de emergencia después de usar varias drogas. Solo el 0.5% de todos los consumidores de cannabis informaron haber solicitado tratamiento después del uso, la segunda tasa más baja de cualquier sustancia. Los hongos mágicos fueron considerados la droga recreativa más segura por segundo año consecutivo, con solo el 0.2% de los usuarios que tuvieron una intervención médica después de su consumo.

Los resultados de la dependencia del cannabis fueron particularmente sorprendentes para Winstock, quien dijo que esperaría ver que alrededor del 10 al 15 por ciento de los usuarios de marihuana reportan signos de dependencia.

“Estás legalizando un medicamento que provoca preocupaciones en muchas personas que lo usan”, dijo Winstock. “La pregunta es: ¿qué haces al respecto?”.

Desde 2014, la compañía de investigación independiente se ha asociado con expertos médicos y grupos de medios para realizar una encuesta anual con el objetivo de hacer que el uso de drogas sea más seguro, a través de un mayor acceso a recursos de educación y tratamiento.

Alrededor de 300 mil usuarios de marihuana han participado en la Global Drug Survey con el paso del tiempo, confirmó Winstock. Esos encuestados han demostrado consistentemente apoyo al establecimiento de pautas gubernamentales sobre el uso seguro de la marihuana. Entre los consumidores de cannabis, que han expresado su deseo de usar con menos frecuencia o dejar de fumar por completo, muchos han dicho que les gustaría recibir ayuda para hacerlo, no obstante, muy pocos terminan buscándola.

Estás legalizando un medicamento que provoca preocupaciones en muchas personas que lo usan. La pregunta es: ¿qué haces al respecto?
Adam Winstock, fundador de la Global Drug Survey.

En conjunto, las encuestas sugieren que los funcionarios electos y la industria de la marihuana deberían entablar un debate más honesto sobre los riesgos asociados con el consumo del cannabis, para abordar mejor los problemas que puedan surgir a medida que se liberalicen las leyes, dijo Winstock.

Ese consejo puede ser particularmente destacado en Estados Unidos, donde varios ya consideran legalizar la marihuana recreativa frente a la creciente oposición pública a la prohibición. Ocho estados, así como Washington, D.C., ya han legalizado la hierba.

“Claramente arrestar a alguien y dejarle antecedentes penales por fumar un porro es un ejercicio inútil y sin sentido y… no sugiero que el cannabis sea una mala droga y que el gobierno cometió un error”, dijo Winstock.

“Lo que estoy diciendo es que en el momento en que regularon el cannabis, debieron haber ordenado un montón de cosas que permitieran a las personas reflexionar más sobre su consumo de cannabis y cómo las afectaba y cómo controlar su uso”, continuó. “Debería haber advertencias sanitarias y medidas obligatorias, además de un índice de daños para diferentes productos”.

Entre los 3 mil 400 consumidores de marihuana de Estados Unidos encuestados este año, cerca del 25% expresó su deseo de usar menos, en comparación con el 29.3% de los usuarios de todo el mundo. Poco más del 25% informó que se había drogado más de 300 días del 2017, aunque eso puede no reflejar las tendencias más amplias del consumo de la marihuana, porque la encuesta no tomó muestras al azar de usuarios en todo el país.

El 16% de los usuarios de marihuana estadounidenses que dijeron que pretendían reducir el consumo también respondieron que les gustaría contar con ayuda para lograrlo. Casi el 50% de todos los consumidores de Estados Unidos aseguraron haber intentado dejar de fumar en algún momento, y el 67% de los que respondieron lo intentaron en el último año.

Winstock dice que es congruente aumentar el acceso a las herramientas de reducción de daños para llegar a aquellos que necesiten ayuda para superar la dependencia al cannabis. Pero un amplio apoyo a este tipo de enfoque integral requiere que las personas de todos los bandos se enfrenten al hecho de que la marihuana, como prácticamente cualquier droga, puede generar dependencia con cierta frecuencia.

Detente un momento y piensa en cómo no puedes convertirte en la industria tabacalera o en la industria del alcohol.
Adam Winstock, fundador de Global Drug Survey.

En cambio, el debate sobre la legalización se ha desarrollado bajo un contexto más polarizado, y los defensores a menudo retroceden contra décadas de histeria antimarihuana del gobierno al afirmar que el cannabis es una droga inofensiva, especialmente cuando se compara con el alcohol o el tabaco.

A la luz de los fracasos catastróficos de la guerra nacional desencadenada para combatir a las drogas (ilegales), hay muchas razones para ser tentado por esa imagen.

“Podría ser que mucha gente dice que hemos recaudado miles de millones en impuestos, ahorrado miles de horas de tiempo de patrullaje, salvado a muchas vidas inocentes y jóvenes de que arruinaran sus carreras y terminaran en la cárcel”, dijo Winstock.

“Esos son beneficios tan importantes que podría ver a la gente diciendo, ‘Eso es suficiente'”.

Pero solo porque el status quo haya sido tan nocivo durante tanto tiempo y que la marihuana sea menos dañina que el alcohol o el tabaco, drogas legales que matan a más personas cada año que todas las drogas ilícitas combinadas, no significa que la legalización del cannabis no pueda aprender de los errores del pasado.

Para Winstock, no es demasiado tarde para que los estados legales y los líderes en la industria de la marihuana se centren más en la salud pública.

“Detente un momento y piensa en cómo no puedes convertirte en la industria tabacalera o en la industria del alcohol”, dijo Winstock.

“Sé lo mejor que puedas ser, no solo obtengas la mayor ganancia. Sé la industria más responsable que puedas, y eso significa ser honesto “.

***Vía Huffingtonpost

 

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