Efectos secundarios de la cocaína

drogasEl consumo de cocaína, fumada o inhalada, produce varias consecuencias para el funcionamiento del organismo y para el bienestar de la familia y la sociedad. Se trata de una droga extendida especialmente en los países con más poder adquisitivo.

Los efectos secundarios de la cocaína a nivel físico y psicológico la convierten en una de las drogas más adictivas y potentes que se pueden consumir. En este artículo se explicarán los más importantes.

Según los últimos datos aportados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, tanto el consumo de cannabis como de cocaína, ha aumentado solo en España en un 50% en la población de entre 15 y 64 años. En Latinoamérica se esperan datos parecidos.

Este incremento es sobre todo llamativo entre los jóvenes estudiantes de enseñanza secundaria, en especial en hombres, donde aumenta su consumo conforme aumenta la edad de los mismos. Por otra parte, aunque se suele pensar en el adicto como alguien pobre o sin recursos, hay cada vez más personas con alto poder adquisitivo que consumen y sufren las consecuencias de las drogas.

En la mayoría de casos, se suele consumir en combinación con otras sustancias, como (tabaco, alcohol, o éxtasis), con lo que sus efectos se agravan aún más.

No olvidemos del gasto económico que le supone a las arcas públicas del estado todo lo que te tenga que ver con su posterior tratamiento de desintoxicación, campañas de prevención, anuncios publicitarios, etc.

Efectos secundarios y síntomas del consumo de cocaína

Vamos a dejar claro una serie de cuestiones sobre las consecuencias del consumo de cocaína en el organismo.

En primer lugar es conveniente mencionar que la mayor peligrosidad que entraña el fumar o inhalar cocaína es su tremenda propiedad adictiva, la cual potencia el deseo incontrolable de consumirla.

Las propiedades que componen la cocaína estimulan puntos clave del cerebro, creando una sensación alta de euforia, generando los denominados comúnmente “viajes”, episodios de gran hiperestimulación y euforia extrema.

El incremento de dopamina en los perfiles cerebrales repercute en la propiedad de refuerzo neuropsicológico potenciando la adicción.

No es necesario mencionar que el consumo de cualquier tipo de droga, sea cual sea su cantidad, es muy peligroso para nuestro organismo, incrementando el riesgo de apoplejía, ataques cardíacos o fallos respiratorios; su capacidad para caer en adicción es muy alta, convirtiéndose en el principio del fin de la vida de muchas personas.

Para dejar más claro las consecuencias de su consumo y apoyándonos en el estudio científico “Cocaine: Pharmacology, Effects, and Treatment of Abuse” del Department of Health and Human Services / National Institute on Drug Abuse de Maryland editado por el Dr. John Grabowski, clasificaremos los efectos de la cocaína en dos categorías: a corto y largo plazo.

A corto plazo

Pérdida de apetito
. Es un concepto más que comprobado que la cocaína es causante de la pérdida del apetito; en muchas ocasiones la cocaína es un sustituyente del alimento, ocasionando graves trastornos metabólicos, además de reducir la capacidad de generar grasa corporal.

Aumento de la presión arterial. La hiperestimulación, la sensación de actividad frenética continúa, afectando perjudicialmente al sistema circulatorio; el ritmo cardiaco se incrementa gradualmente, desequilibrando la presión sanguínea y la temperatura del organismo. Comienzan los primeros desajustes graves, del buen funcionamiento del corazón.

Náuseas. Estas son un síntoma muy característico, debido a los problemas gastrointestinales que conlleva su consumo; dolor abdominal junto a la sensación de nauseas son sensaciones muy comunes, siendo una primera advertencia de problemas digestivos.

Ansiedad y Paranoia. Los efectos hipersensibles de la cocaína, producen ansiedad por la necesidad de volver a consumir; hiperexcitabilidad, irritabilidad son base de alucinaciones y paranoias, que llegan a construir una realidad paralela, cuya solución es la toma de cocaína.

Depresión. Los cuadros depresivos aparecen en un plazo de tiempo muy corto, pues la ansiedad por consumir, unido a un comportamiento errático dibujado con perfiles psicóticos, convierten al consumidor de cocaína en una persona confusa y agotada. Visita este artículo para conocer los síntomas de la depresión.

Pupilas dilatadas. Si has visto a algún consumidor de cocaína, podrás ver perfectamente como sus pupilas se agrandan. También denominado midriasis bilateral.

Hábitos de sueño trastornados. Bajo el consumo de dicha sustancia, la persona puede pasar hasta varios días sin poder dormir, debido al aumento de energía que aporta su uso.

Comportamiento extraño, errático y a veces violento.

Euforia intensa. Muestran una energía incansable y un estado intenso de felicidad.

Alucinaciones Auditivas y táctiles. Es muy común en personas consumidoras el hecho de padecer fuertes episodios de paranoias, alucinaciones permanentes; son características las alucinaciones táctiles. El cocainómano siente bajo su piel pequeños animales, en ocasiones se lesionan gravemente para eliminar esta sensación.

Convulsiones, ataques de pánico, y muerte repentina por dosis alta (incluso con solo una vez).

A largo plazo

Daños en el cerebro. Hemos dicho anteriormente que la cocaína afecta directamente a la funcionalidad de los neurotransmisores, atacando al sistema de gratificación del cerebro; la corteza cerebral sufre graves daños asociados al proceso cognitivo (movimientos, atención etc), volviéndose irreversibles estos daños.

Problemas sexuales.
El uso abusivo de la cocaína afecta perjudicialmente al sistema nervioso central, disminuye el calibre de las arterias reduciendo el riesgo sanguíneo y la capacidad de erección en hombres. Así mismo, los estados depresivos inhiben el placer sexual.

Daño renal y pulmonar. El consumidor habitual de cocaína padece graves trastornos renales y pulmonares, un grave desajuste orgánico, que le reduce la calidad de vida gravemente.

Si se inhala, puede llegar a provocar la destrucción de los tejidos nasales y obstruir el tabique nasal.

Desgaste de los dientes, incluso pérdida de piezas dentales. En la mayoría de casos se debe a pasarse la sustancia con la yema del dedo por la dentadura.

Desorientación,apatía y agotamiento confuso.

Hemorragia cerebral y fallo cardíaco. Estos son los efectos más graves y últimos que un consumidor abusivo de cocaína puede sufrir, pues provoca la muerte. Suelen ser las causas de fallecimiento más comunes en personas consumidoras de cocaína.

Puedes observar que el consumo de cocaína no produce nada bueno, si bien la primera causa para probarla es lograr alcanzar momento de euforia y placer.

Poco a poco, de un modo silencioso y oscuro se apodera del cuerpo y mente de estas personas, terminando con ellas.

Según cita el documento oficial del Ministerio de Sanidad y Consumo en colaboración con la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, el estudio del consumo de cocaína depende de varios factores:

Cantidad y Ritmo. El consumo eventual y de poca cantidad (menos de ¼ gramo) y el consumo intensificado de esta sustancia, abarcando grandes dosis en tiempos reducidos.

Vía.
Se puede consumir de forma Oral, Nasal, Aspiración o vía intravenosa.

En combinación con otras sustancias. Ingerir cocaína pura o en mezcla con alcohol, cannabis, heroína, etc.

Tratamiento

Combatir y erradicar la cocaína en la vida de los consumidores, es un proceso largo y permanente. No existe un fármaco o medicina que elimine los efectos de la adicción a esta droga, si bien existen algunos que minimizan las consecuencias del denominado “mono”. Es muy importante que el entorno cercano de un cocainómano luche con él codo a codo, para encontrar la salida del túnel negro en el que se encuentra.

Existen programas de tratamientos para drogodependientes, en donde las terapias cognitivas- conductuales son una vía positiva para alejar la cocaína de la vida de estas personas.

La abstinencia es un proceso duro y que conlleva consecuencias físicas y psicológicas que deben ser tratadas por profesionales; la comunicación, el cuidado y el apoyo constantemente a estas personas es básico. Un cocainómano recuperado es una nueva vida para él y su familia.

Encontrar una actividad en la que entretenerse y que sustituya a la droga es muy importante. Una de las más saludables es el deporte.

Por otra parte, el proceso de dejar la sustancia debe hacerse de forma progresiva, poco a poco para que el síndrome de abstinencia se haga menos doloroso.

Por último recomendar que si conoces a alguien con problemas con la cocaína, no permanezcas pasivo e inerte, actúa y haz saber a su núcleo más cercano de estos problemas. Cuanto más rápido se coja el problema menos duro será su recuperación y desintoxicación.

***Vía Lifeder

 

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