El LSD da un efecto parecido a la infancia

maxresdefaultSe relaciona con lo que llaman egodisolución, la cual significa que el sentido normal del ser se rompe y es reemplazado por uno de reconexión con uno mismo, con otros y con el mundo natural, explican.

El LSD vuelve al cerebro más completo, afirman científicos en un estudio precursor y polémico.

La droga integra las partes del cerebro que por lo regular separan funciones diferentes, como la visión y el movimiento, y crea un cerebro más unificado, sostienen los investigadores. También descubrieron que las personas que tienen alucinaciones inducidas por la droga ven con otras varias partes del cerebro, no sólo la corteza visual, que está activa en la visión normal.

Esos efectos podrían explicar los sentimientos religiosos que las personas reportan con frecuencia después de haber tomado la droga, señalan los investigadores, lo cual, de ser cierto, podría responder algunas de las preguntas más profundas sobre la cultura de las drogas. Y esos mismos efectos sobre el bienestar de una persona podrían perdurar largo tiempo después de que los efectos de la droga han desaparecido.

Normalmente nuestro cerebro consta de redes independientes que realizan funciones especializadas separadas, como la visión, el movimiento y la audición, así como otras más complejas, como la atención, explicó en un comunicado Robin Carhart-Harris, quien dirigió la investigación y es el primer científico en 40 años en probar el LSD en humanos. “Sin embargo, bajo el LSD esta capacidad de las redes de trabajar por separado se rompe y en cambio vemos un cerebro más integrado o unificado.

“Nuestros resultados sugieren que este efecto subyace en el profundo estado de conciencia alterada que las personas describen durante una experiencia con LSD. También se relaciona con lo que a veces las personas llaman ‘egodisolución’, la cual significa que el sentido normal del ser se rompe y es remplazado por un sentido de reconexión con ellas mismas, con otros y con el mundo natural.

A veces esta experiencia se enmarca en forma religiosa o espiritual, y parece estar asociada con mejoras en el bienestar después de que los efectos de la droga se han extinguido.

Al descomponer las restricciones que por lo regular mantienen separadas partes del cerebro, las drogas sicodélicas devuelven al usuario a un estado que es más parecido a la infancia, indican los investigadores en un trabajo publicado en los Anales (Proceedings) de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Nuestro cerebro se vuelve más constreñido y dividido en compartimientos conforme nos desarrollamos de la infancia a la edad adulta, y podemos volvernos más enfocados y rígidos en nuestro pensamiento a medida que maduramos, explicó el doctor Carhart-Harris. “En muchas formas, el cerebro bajo influencia del LSD recuerda el estado de cuando éramos niños: libres y sin restricciones.

Esto también tiene sentido cuando consideramos la naturaleza hiper emocional e imaginativa de la mente infantil.

Y esos efectos pueden estimularse aún más con el uso de la música, según los resultados del mismo estudio que fueron publicados en la revista European Neuropsychopharmacology. Escuchar música bajo la influencia de la droga hizo que la corteza visual recibiera información de la parte del cerebro que normalmente se encarga de las imágenes mentales y la memoria, y mientras más lo hacía, más las personas reportaban tener visiones complejas, incluso de periodos tempranos de su vida.

Esos descubrimientos ayudan a responder preguntas que se han planteado durante décadas, acerca de cómo exactamente funciona el LSD y qué causa en el cerebro, indicaron los investigadores.

El profesor David Nutt, director de neurosicofarmacología en el Colegio Imperial de Londres y ex asesor del gobierno británico en materia de drogas, así como uno de los investigadores principales del proyecto, comentó: “Los científicos hemos esperado 50 años este momento: la revelación de cómo el LSD altera la biología del cerebro.

Por primera vez podemos ver lo que en realidad ocurre en el cerebro en estado sicodélico, y podemos entender mejor por qué el LSD tuvo un impacto tan profundo en la conciencia de sí mismo en los usuarios, así como en la música y el arte. Esto podría tener grandes implicaciones para la siquiatría y para ayudar a pacientes a superar condiciones como la depresión, añadió.

El profesor Nutt fue destituido como presidente del consejo asesor sobre drogas en 2009, luego de que declaró que drogas como el éxtasis y el LSD eran menos dañinas que el alcohol o el tabaco.

Polémicos resultados

Los nuevos hallazgos podrían resultar igualmente polémicos, pues algunos participantes en el estudio sugieren que podrían mostrar cómo puede usarse el LSD para sanar y para hallar nuevas formas de conocimiento. Con el tiempo se podría incluso emplear en el tratamiento de trastornos siquiátricos y permitir a los investigadores atender condiciones como la depresión y la adicción, que tienden a surgir de pautas arraigadas de pensamiento.

Por fin estamos descubriendo los mecanismos cerebrales que sustentan el potencial del LSD, no sólo para curar, sino también para profundizar nuestra comprensión de la conciencia en sí, expresó Amanda Feilding, directora de la Fundación Beckley, la cual promueve una política sobre drogas basada en evidencias y colaboró con en el estudio.

La investigación observó a 20 voluntarios, todos los cuales recibieron tanto LSD como un placebo y fueron diagnosticados como sicológica y físicamente sanos. Cada uno había tomado alguna droga sicodélica antes de formar parte del estudio.

***Vía Jornada

 

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