Cada trabajo influye en tu riesgo vascular

senales-alarma-estres-trabajo--644x362

Un estudio llevado a cabo en EE.UU. sugiere que este riesgo podría venir establecido por la ocupación laboral.

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad en todo el mundo. Unas enfermedades que, de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), fueron responsables solo en 2012 de 17,5 millones de muertes en todo el planeta. O lo que es lo mismo, de cerca del 31% de todos los decesos ocurridos ese año. Además, esta mortalidad sigue creciendo. Sin embargo, y lógicamente, no todo el mundo tiene el mismo riesgo cardiovascular. Y es que este riesgo viene determinado por la conjunción de distintos factores, caso de la ocupación laboral. De hecho, investigadores del Departamento de Salud Pública de Estados Unidos han evaluado el riesgo cardiovascular asociado a distintas profesiones, identificando cómo este riesgo, más que con el estrés, se relaciona con los hábitos alimenticios y tabáquicos típicos de cada ramo.

Concretamente, el estudio, presentado en el día de hoy en el marco delCongreso Anual de Epidemiología y Estilos de Vida de la Asociación Americana del Corazón (AHA) que se está celebrando en Phoenix (EE.UU.), ha evaluado el riesgo cardiovascular de los trabajadores estadounidenses mayores de 45 años en función de su ocupación laboral.

Como explica Leslie McDonald, directora del estudio, «los trabajadores no están predestinados para tener una mala salud cardiovascular como consecuencia de la edad, pero algunos profesionales tienen mayores dificultades para controlar sus factores de riesgo que otros».

Más que estrés

Para llevar a cabo el estudio, los autores evaluaron los historiales médicos y hábitos alimenticios de 5.566 mujeres y varones que, mayores de 45 años, no habían sido diagnosticados de enfermedad cardiovascular.

Los resultados mostraron que los trabajadores del sector transportes –caso de los conductores de camiones– son, con un 22%, la población activa con una mayor tasa de fumadores; que el 68% del personal que trabaja en oficinas –como los administrativos y los comerciales– tiene unos hábitos alimenticios poco saludables; que el personal del sector alimenticio, esto es, los profesionales encargados de la preparación y envasado de los alimentos y de su dispensación –como los camareros–, es la población activa con peores hábitos nutricionales –el 79% sigue dietas de ‘baja calidad’–; y que el 90% del personal de los denominados ‘servicios de protección civil’ –entre otros, los bomberos y los policías– tiene sobrepeso u obesidad, así como que el 35% padece hipertensión arterial y el 77% desconoce sus niveles de colesterol.

Y en este contexto, ¿cuál es el personal laboral con mejor salud cardiovascular? Pues según el estudio, los profesionales dedicados a las tareas de mantenimiento –caso de la limpieza–. No en vano, el 33% tiene un índice de masa corporal (IMC) óptimo; el 75% es, cuando menos, moderadamente activo; y solo un 6% es fumador.

Posteriormente, los autores evaluaron el nivel de salud cardiovascular de cada ramo en función de siete factores de riesgo: presión arterial (óptima si inferior a 120/80 mmHg); colesterol total (óptimo si inferior a 200 mg/dL); glucosa en sangre (óptima si inferior a 100 mg/dL en ayunas); IMC (óptimo si igual o inferior a 25 kg/m2); ejercicio físico (óptimo si realización de actividad física intensa cuatro días a la semana); medicación (óptima si no se toma ningún medicamento); y tabaquismo (óptimo si no se es fumador).

Como indica Leslie McDonald, «cuanto menor sean las cifras de cada uno de los factores de riesgo, más fácil resultará predecir el futuro riesgo de enfermedad, incluida la muerte prematura, la cardiopatía, el ictus y la enfermedad renal. Sin embargo, ninguno de los grupos laborales logró unos niveles ideales, fundamentalmente por su dificultad para seguir una alimentación saludable».

Paso a paso

Es más; las condiciones laborales, caso de los largos turnos de trabajo, también tienen una influencia muy significativa sobre los factores de riesgo cardiovascular. Como apunta los autores, «por ejemplo, los horarios no flexibles hacen que sea difícil encontrar tiempo para la práctica de ejercicio o para comprar y preparar una comida saludable. Y de la misma manera, el estrés laboral también puede acabar consumiendo el interés de los trabajadores en conceder la prioridad a su salud».

Entonces, ¿qué debemos hacer mejorar esta situación y, así, reducir nuestro riesgo cardiovascular? Como destaca Leslie McDonald, «hay que hacerlo poco a poco y no desesperarse». Es el caso, por ejemplo, de utilizar las pausas para las comidas para dar pequeños paseos, de aparcar el coche lejos de nuestro lugar de trabajo, o de usar las escaleras en lugar del ascensor.

Como concluye la directora de la investigación, «con el tiempo, los pequeños pasos se acumulan y tenemos una mejor salud».

***Vía ABC

 

Noticias