No más obsesionarse

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Eso es casi tan bueno como cualquier consejo que he escuchado sobre cómo acallar las molestas voces dentro de nuestras cabezas. Se quejan, persisten, nos acosan y acaban con nuestra paciencia o compostura.

1. Vuelve a la pista.
Una de las visualizaciones más útiles que utilizo cuando estoy obsesionando es imaginar que mi mente es un coche que circula a lo largo de la carretera. Cuando me pongo en marcha en una obsesión, no puedo dejar de lado un lamento, la inseguridad, o una mezcla entre los dos. Simplemente reconozco que soy de la carretera. Tienes que dirigir el coche de vuelta a la carretera. Cuando estás en un estado obsesivo, es bueno hacer este ejercicio una vez cada cinco segundos.

2 . Para
Otra técnica de visualización que uso es simplemente visualizar una señal de stop. No es muy creativo, pero no necesitas imágenes de fantasía para conseguir ahuyentar a los bichos de tu cabeza. Cada vez que los pensamientos adquieran vida por su cuenta, visualiza la señal de stop. Algunos expertos recomiendan TOC un ritual que puedes hacer para recordar que debes parar ( mientras se visualiza la señal de stop), puedes tirar de una goma elástica de tu muñeca. Algo para indicar que necesitas redirigir tus pensamientos a la realidad. Te pueden quedar algunas marcas rojas, pero te funcionará.

3. Mantente en movimiento
Supongamos que has empleado la técnica de visualización tras otra técnica de visualización y tu mente sigue regresando a ese lugar, el análisis de todos los ángulos de la cuestión que te preocupa. No puedes aguantar más. Cuando has llegado al límite, muévete de cualquier manera posible.
Si estás en el trabajo, tómate un descanso en el baño. Si estás en casa, date un paseo. Si estás en una conversación en una fiesta, discúlpate y camina a otra parte de la habitación. Esfuérzarte para cambiar el paisaje de alguna forma (socialmente aceptable) que puedas, porque el cambio a veces te puede distraer de tus pensamientos. A veces.

4. Enfádate
Algunas personas dicen que la ira no es buena, pero una nueva investigación publicada en la revista “Emotion” indica que la ira puede, a veces, contribuir a elevar los niveles de felicidad y bienestar. En el estudio, los participantes que eligieron la música enojada antes de una tarea de confrontación mostraron una mayor salud psicológica que los participantes que eligieron una música feliz. El primer grupo reportó una mayor satisfacción con la vida, mejores calificaciones y una fuerte red de amigos. Está bien, entonces, grita a tu obsesión, a tu cerebro, o a ambos. Se lo merecen.

5. Cuidado con el pasado
Gran parte de que no podamos dejarlo ir, tiene sus raíces en el pasado. No podemos volver atrás y cambiarlo, pero la comprensión de por qué estamos haciendo algo a veces ofrece pistas sobre cómo romper los patrones obsesivos. “Entonces, ¿Qué le debemos a nuestras historias personales?”. Ciertamente somos modelados por el pasado y debemos aprender de él si queremos evitar los errores repetitivos que nos hacen sentir atrapados en un drama de larga duración de nuestra propia autoría.

6. Identifica las distorsiones
La sobreestimación de riesgos, daños y peligros:
Control y perfeccionismo.
Catastrofismo.
Pensamiento blanco o negro o todo o nada.
Duda persistente.
Pensamiento mágico.
Pensamiento supersticioso.
Intolerancia a la incertidumbre.
Exceso de responsabilidad.
Sesgo pesimista.
Pensamiento de qué pasaría si.
Intolerancia de la ansiedad.
Causa y efecto.

7. Pon un poco de humor en tu vida
El humor es tu mejor amigo. Es la única voz que confirma que no eres un bicho raro, que sólo te encuentras en el medio de uno de tus problemillas regulares y las cosas van a volver a estar bien si no te obsesionas por esa cosa con tanta seriedad. El humor inserta algo de espacio muy necesario entre tu centro emocional, el sistema límbico del cerebro y tu problema.

***Vía Comodejarde

 

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