Pink Floyd no es para todos

Pink Floyd es más que música un maldito espectáculo. Notas que van acompañadas de un concepto visual psicodélico, teatral, complejo y artístico. Una banda que fue fundada por Syd Barret, Nick Mason, Roger Waters y Richard Wright, y tiene en su haber tres etapas fundamentales que la clasifican dentro de las grandes del firmamento, el dúo Waters-Barret, el Waters-David Gilmour, y cuando Waters se independizó de la agrupación.

Syd Barret el principal compositor de la banda fue el artífice de los primeros éxitos del grupo que se movió en la escena underground en los primeros años de la década de los 60, hasta que le dejó la batuta a Waters, quien condujo a Pink hasta la mitad de los 80.

Pink Floyd nació en 1964 teniendo como origen a Sigma 6, hasta llegar a Tea Set y más tarde a lo que se conoce como la alineación original ya mencionada. Entre sus mayores éxitos se cuenta Dark side of the Moon de 1973, el disco mítico de la banda; al que le siguieron Wish You Were Here (1975), Animals (1977) y The Wall (1979), cuando la banda comenzó una etapa de declive que culminó con la separación de Waters y la pelea con Gilmour.

A pesar de ello, Pink Floyd se reencuentro de vez en cuando para dejar claro porque se inscribieron entre los mejores de la música.

1: Sus ritmos no son repetitivos

Pink Floyd tiene un ritmo que se balancea entre un toque perfecto de rock en su más pura esencia, pero influenciado claramente por el blues, es por ello que no se catalogan como un grupo de un solo género. Si te gusta el rock son para ti, si te gusta el blues también; si quieres algo de música sintetizada, también. Si te desespera lo que no tiene una “denominación”, Olvídalo. Aquí no hallarás tonadas contagiosas y letras rosas.

2: Su música es psicodélica

Sí, como dijera tu abuelita conservadora, sus notas son un viaje psicodélico en el que no solamente ves los colores, es posible que los sientas, los toques y te los fumes. Es por ello que en algún momento se decía que su música sólo la podías entender en un buen viaje de ácidos y no parece tan lejano…

3.Sus canciones son eternamente largas

El disco Animals de 1977 es el álbum más descriptivo de lo que es Pink Floyd; sin embargo, hay fans que lo aman y otros que nomás no les gustó, y es que es un trabajo, sí, ambicioso, pero con una duración soberbia. Dogs es la yema del huevo y tiene una duración de más de 17 minutos, bueno, es tan larga que la leyenda dice que en la gira de Roger Waters en el 2000, los miembros de la banda salían a jugar una partida de cartas en lo que terminaba la rola.

4.Sus canciones son eternamente largas

El disco Animals de 1977 es el álbum más descriptivo de lo que es Pink Floyd; sin embargo, hay fans que lo aman y otros que nomás no les gustó, y es que es un trabajo, sí, ambicioso, pero con una duración soberbia. Dogs es la yema del huevo y tiene una duración de más de 17 minutos, bueno, es tan larga que la leyenda dice que en la gira de Roger Waters en el 2000, los miembros de la banda salían a jugar una partida de cartas en lo que terminaba la rola.

5: Son casi de culto

Se pasaron los primeros años de su vida artística divagando entre la música independiente, estaban alejados, por decirlo de alguna forma, de las radiodifusoras, que no se arriesgaban a tocar sus discos larguísimos. Pero llegó The Wall, el disco que, dicen, mató a la banda, y cuando cayó el Muro de Berlín la canción se repetía a morir hasta cuando te subías al pesero en Indios Verdes. Sí de culto, pero en la puerta de lo comercial.

6: El diseño visual de sus discos es complicado de entender, así como sus presentaciones

Ver a Pink Floyd no es algo que te imaginas en la intimidad de un bar. Su música al igual que el concepto gráfico de sus discos y la teatralidad compleja de sus presentaciones en vivo rebasaron a la banda. Si no le entiendes al maldito triangulito de colores ese, olvídalo. No son para ti…

7: Son conceptuales

Su música tiene una elegancia estridente, una fortaleza consumada en la que es posible ver lo que tocan. Sus rolas son así, una experiencia de viaje, que si te da flojera le vas a cambiar de álbum. Pink abunda en ideas abstractas tratando de encontrar algo, aunque ni ellos mismos ni tú sepas qué es. Es una especie de oír tus pensamientos cuando estas confundido.

8: Son muy “fresas” para los metaleros, pero muy pesados para los “fresas”

Los fresas aman el Please Please Me del Cuarteto de Liverpool, pero los metaleros preferimos al “satánico” Black Sabbath y ahí la puerca torció el rabo, es por ello que los Floyd se quedan en un velo en el que sólo con un oído “variado” les agarras el gusto.

9: O los odias o los amas

No hay más, o te gustan o nomás te pasman de la flojera. Por eso no son para todos, una canción de ellos dura lo que seis de los primeros discos de The Beatles y es normal que no te gusten, pero aquí no hay términos medios: o los amas desde los primeros minutos o te quedas en el camino y le cambias al ritmo.

10: Es políticamente correcto decir que te gustan, pero jamás te has chutado un álbum entero

Así de simple, son una banda que te coloca como un roquero de clase, pero a lo mejor ni siquiera tienes la paciencia de escuchar un disco entero de ellos, porque pues, ni que estuvieras drogado.

***Vía De10

 

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