Éxtasis para los trastornos de ansiedad

No es la primera vez que hablamos del uso de drogas sintéticas recreacionales para el tratamiento de enfermedades mentales. Este es el turno del éxtasis y los trastornos de ansiedad. ¿Te imaginas cómo puede funcionar? .

Posible uso médico del MDMA

La metilendioximetanfetamina es mejor conocida como MDMA o, más vulgarmente, como éxtasis, ex, pastis o droga del amor. Sus efectos psicodélicos se caracterizan por un alto nivel de euforia y cercanía e intimidad con los demás, de allí su denominación como la «droga del amor».

A nivel químico, el éxtasis actúa estimulando la secreción de serotonina, noradrenalina y dopamina, que son potentes neurotransmisores que estimulan diferentes partes del cerebro, fundamentalmente la relacionadas con la percepción de los sentidos.

Algunas investigaciones previas apoyan la idea de que los efectos psicoactivos del éxtasis están relacionados con un mayor nivel de confianza, respeto y empatía con los demás, así como una mejor percepción de uno mismo y mayor autoestima.

Estos efectos conducen a la idea de que sería posible encontrar una dosis que ayude a los pacientes con cierto tipo de patologías mentales, a sobrellevar mejor sus problemas de ansiedad, estrés, depresión y apatía.

De hecho, hasta 1985, cuando la droga fue clasificada como una droga tipo I por la DEA (Drug Enforcement Administration) era utilizada de forma complementaria a la terapia de pacientes con diversos tipos de problemas psicológicos, como neurosis y estrés postraumático. A partir de allí la investigación sobre el uso médico de esta droga se volvió prácticamente imposible.

Desde el año 2000 la organización sin fines de lucro MAPS (Multidisciplinary Association for Psychedelic Studies) comenzó a llevar adelante investigaciones piloto que fueron aprobadas solo por tratarse justamente de ser ensayos pequeños y desarrollarse en el estado de California, donde la normativa fue más flexible.

Ahora, el grupo se propone llevar adelante un ensayo en 18 pacientes que serán sometidos a varios meses de tratamiento psicológico acompañado de pequeñas dosis esporádicas de MDMA. Los investigadores esperan hallar más evidencia que sostenga la idea de que determinadas dosis de esta droga no solo no causan daño sino que favorecen el proceso del paciente.

Otro problema es la recaudación de fondos. Se trata de una investigación muy larga y por lo tanto costosa en el tiempo. El costo estimado es de unos 587 mil dólares, y hasta ahora solo han recaudado 305 mil, pero apelan a que otras organizaciones y eventualmente universidades puedan colaborar con la causa.

***Vía Curiosidades.batanga.com

 

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