Los mejores lugares para comer helado en el DF

Podemos encontrar una infinidad de sitios que venden helados con consistencia similar al plástico y colores radioactivos que ni si quiera se encuentran en la naturaleza. Mucho se puede decir al respecto, pero para esta época de calor es importante saber dónde están los mejores helados de la ciudad.

Nómada Heladería
Comenzó como un food truck (nómada) que se ganó a su clientela en festivales de comida. Hoy, esta famosa heladería gourmet ya cuenta con un taller en la Condesa para servir sus creaciones de una manera más sedentaria. En Nómada, los helados llegan a un nivel nuevo de originalidad por sus complementos. ¿Ejemplos de sus combinaciones deliciosas? El helado de yogurt hierbabuena, servido con piña asada y granizado de jengibre; el de plátano caramelo, con crema de avellana y hojaldre; el de coco vainilla con plátano caramelizado y galleta de café; o el de chocolate, acompañado con galleta de pepita y granizado de naranja. Como los toppings reemplazan el barquillo, todos los helados son servidos en un plato. En cuanto a sabores, texturas y colores, Nómada intenta respetar la naturaleza de sus ingredientes, y en la medida de lo posible, procuran utilizar materia prima orgánica y mexicana. El chef repostero Omar Gómez es el creador de estos postres. Con el objetivo de hacer los mejores helados artesanales de México, él es quien busca las combinación perfectas de texturas, sabores y colores para cada una de las temporadas. Si los pruebas y te encantan, esta heladería también cuenta con bicicletas para entrega a domicilio y servicios en eventos.

Chiandoni
Pareciera que desde los años 50 no cambiado la decoración, ni las cartas. Creado por la mismísima familia Chiandoni, una leyenda en el mundo de los helados. El lugar es tan peculiar que celebridades del pop mexicano como la Guzmán han grabado videoclips allí. Su platillo estrella es el hot fudge y tienen una variedad de casi 50 helados como menta, mocha y limón (el favorito de Chabelo). Se recomienda el bisquit tortoni y el sundae napolitano, hechos con su receta “secreta” de chocolate.

Roxy
Aunque ya se volvió una franquicia popular, con cuatro ubicaciones siguen haciendo sus helados con fruta directamente comprada del mercado de la Merced. Cada sucursal tiene personalidad propia, pero nuestra favorita es la de Tamaulipas ya que conserva gran parte del mobiliario original. Su especialidad es la “copa arlequín”, en la cual parece que solo aventaron todos los helados que encontraron en una copa, pero la sorpresa es grata, ya que integra bien los sabores. Cuentan con nieves poco convencionales como chico zapote, zapote negro, macadamia y turrón. Es probable encontrar abuelitos con su coca flotante o su ice cream soda.

La Especial de París
Su auge fue en los 30, pero su nieve de vainilla con puntos negros sigue vigente y es la mejor del país. Parece ser un simple helado de vainilla, pero es preparado con una vaina natural extirpada de orquídeas frescas de Veracruz. No se necesita más que una o dos bolas de este helado y dos galletas largas para extasiarse en la locación cada vez más retro.

Helado Obscuro
Además de tener nombres originales y únicos, sus helads contienen alcohol. Aquí hay helados, nieves y paletas de fruta que cambian de sabor según la temporada. Estos se mezclan con tequila, whisky, mezcal, vodka, absenta y vino, entre otros licores. En total, suman 60 sabores que cambian semanalmente. Actualmente algunos de sus helados más populares son el dark vader (chocolate obscuro, licor de cacao obscuro y vodka), el hombre lobo (café espresso con Jack Daniel’s), el dulce diablo (sangría, toronja y mezcal), el unicornio importante (hypnotiq y frutos del bosque) y el alice in wonderbra (vainilla, crema de whisky, praliné de chocolate con avellanas y bourbon). Además de la oferta de helados con alcohol, también hay opciones “AA” o para niños, como nieve de chicle o sabores frutales que cambian cada semana.

La Bella Italia
Desde 1922 ofrece helados hechos con la receta original de la familia Chiandoni. La decoración remonta a los años 50, al igual que el señor que sirve el helado. Tienen una variedad de casi 30 sabores entre los que destacan el de chocochip y el de coco. Les aseguramos que van a pedir más, aunque cada bola sea tan grande como una toronja, nunca es demasiado.

Amor Casero
Helados deliciosos en el corazón de la San Miguel Chapultepec. Para su elaboración usan productos naturales. Aquí no son bienvenidos los conservadores o los sabores artificiales. Te recomendamos el de queso mascarpone, mazapán, mango o menta con chocolate. Tienen dos o tres sabores diferentes cada semana.

Glace Helado
Una heladería que es sinónimo de atrevimiento y consistencia. Cada bola que sirven es un recorrido de sabores poco convencionales que van desde queso ricotta, cardamomo y dulce de leche, hasta pimienta negra o sal de mar. El chef cambia semanalmente los sabores, pero todos son elaborados artesanalmente, con ingredientes orgánicos y sin conservadores artificiales. Si te gustan los helados con piquete, también puedes pedir que le agreguen un poquito de bourbon. A pesar de que el lugar es relativamente pequeño, los helados han tenido tanto éxito que ya abrieron una nueva sucursal en Alejandro Dumas, Polanco. También destaca su decoración de tarimas de madera y sus conos biodegradables, elementos que logran estar ad hoc con con su slogan de “artesanal y orgánico”.

***Vía Timeoutmexico

 

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