Estilo de Vida

Estilo de vida, hábito de vida o forma de vida hace referencia a un conjunto de comportamientos o actitudes cotidianos que realizan las personas, algunos de los cuales pueden ser no saludables.

Los estilos de vida están determinados por procesos sociales, tradiciones, hábitos, conductas y comportamientos de los individuos y grupos de población que conllevan a la satisfacción de las necesidades humanas para alcanzar la calidad de vida.

De igual modo, el estilo de vida es la base de la calidad de vida, concepto que la Organización Mundial de la Salud –OMS- define como “la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, sus inquietudes”.

La calidad de vida está relacionada con los siguientes aspectos:
Satisfacción en las actividades diarias.
Satisfacción de las necesidades.
Logro de metas de vida.
Autoimagen y la actitud hacia la vida.
Participación de factores personales y socio ambientales.

Entre los estilos de vida que afectan la salud y con ello la calidad de vida de las personas, se encuentran los siguientes:
Consumo de sustancias tóxicas: tabaco, alcohol y otras drogas.
Sedentarismo, falta de ejercicio.
Insomnio.
Estrés.
Dieta desbalanceada.
Falta de higiene personal.
Errada manipulación de los alimentos.
No realizar actividades de ocio o aficiones.
Falta de relaciones interpersonales.
Contaminación ambiental.

Algunos estilos de vida saludables que debemos tener en cuenta para alcanzar la calidad de vida que deseamos son:
Tener sentido de vida, objetivos de vida y plan de acción.
Mantener la autoestima, el sentido de pertenencia y la identidad.
Mantener la autodecisión, la autogestión y el deseo de aprender.
Brindar afecto y mantener la integración social y familiar.
Promover la convivencia, solidaridad, tolerancia y negociación.

El autocuidado.
Tener acceso a seguridad social en salud.
Controlar factores de riesgo como obesidad, vida sedentaria, tabaquismo, alcoholismo, abuso de medicamentos, estrés y algunas patologías como hipertensión y diabetes.
Realizar actividades en tiempo libre y disfrutar del ocio.
La estrategia para desarrollar estilos de vida saludables radica esencialmente, según Bassetto (2008), en el compromiso individual y social que se tenga, sólo así se satisfacen necesidades fundamentales, se mejora la calidad de vida y se alcanza el desarrollo humano en términos de la dignidad de la persona.

***Vía Uniminuto

 

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