Tanorexia

La obsesión por estar siempre bronceado ha dado lugar a un nuevo trastorno psicológico: la tanorexia. Una patología que lleva a que quienes la padecen a poner en riesgo su salud física y mental al no verse nunca lo suficientemente bronceados.

El término tanorexia fue usado por primera vez por dermatólogos estadounidenses para referirse a un grupo de pacientes que consultaban por lesiones en la piel causadas por una exposición excesiva a los rayos ultravioletas y aun así seguían exponiéndose a ellos.

Según un estudio realizado por Garnier Delial y la Asociación de Ligas Europeas contra el Cáncer citado por muyineresante.es dos de cada tres españoles creen que el bronceado excesivo está pasado de moda, sin embargo, más del 31% de los españoles admite tomar sol entre las 12 del mediodía y las 5 de la tarde, el horario más peligroso para la salud. España no es el único país con hábitos de bronceado poco saludables, en Noruega, el 61% de la población reconoce no usar protector solar, y en Gran Bretaña, alrededor de 3 millones de personas visitan frecuentemente los salones de rayos ultravioletas.

Si bien es cada vez mayor la conciencia que existe sobre tomar sol con precaución, y en muchos lugares parece que estar moreno pasó de moda, los expertos advierten que son cada vez más las personas obsesionadas por tener un bronceado llamativo. Esta obsesión puede llegar al punto de crear un trastorno psicológico que se conoce como tanorexia: un tipo de trastorno dismórfico corporal (falta de aceptación crónica de la imagen corporal o facial) en el que las personas se ven siempre pálidas y tienen la necesidad de tener un tono de piel más oscuro.

El término tanorexia (de la palabra “tan” que significa bronceado) fue usado por primera vez por dermatólogos estadounidenses para referirse a un grupo de pacientes que consultaban por lesiones en la piel causadas por una exposición excesiva a los rayos ultravioletas y aun así seguían exponiéndose a ellos.

Según José Luis Carrasco, Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madridy Coordinador de la Unidad de Psiquiatría de Enlace y de la Unidad de Trastornos de la Personalidad del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, “se trata de una preocupación exagerada e irracional por tener la piel bronceada hasta límites antiestéticos e incluso peligrosos”. El no poder alcanzar un tono lo suficientemente oscuro causa a los tanoréxicos sentimientos de culpa y angustia.

De la misma manera que los anoréxicos siempre se perciben gordos, los tanoréxicos se ven pálidos aunque no lo estén. Por este motivo combinan distintas técnicas de bronceado natural y artificial.

Según Juan José Tamayo, especialista de Activa Psicología, “se trata de un trastorno psicológico, no de una enfermedad médica, aunque suele estar acompañada de lesiones cutáneas y otras dolencias dermatológicas. Además, con frecuencia la tanorexia se asocia con el trastorno depresivo mayor, la fobia social, el trastorno obsesivo-compulsivo o, en casos más severos, el trastorno delirante de tipo somático. En este último, el afectado muestra la convicción absoluta e incorregible de que tiene una tonalidad de piel muchísimo más clara de lo que es en realidad”.

En algunos casos, el abstenerse de recibir su dosis de sol, puede producir en los tanoréxicossíntomas semejantes a los de la abstinencia a las drogas; un estudio publicado Centro Médico Bautista de la Universidad Wake Forest (EE UU) sostiene que esto se debe a que los rayos UVA producen endorfinas, unas hormonas que alivian el dolor y producen una sensación de euforia.

Si bien tanto hombres como mujeres padecen este trastorno, según Tamayo, son las mujeres quienes lo sufren con mayor frecuencia. Esto se debe a las presiones sociales y modelos estéticos femeninos. A pesar de esto, cada vez son más los varones que se preocupan por estar bronceados.

Quienes padecen tanorexia rara vez aceptan que sufren un trastorno, por lo general consultan a un especialista por problemas en la piel.

Un bronceado excesivo además de causar un daño visible en la piel (como envejecimiento prematuro, lunares o manchas), tiene efectos acumulativos que pueden llegar a causar la muerte. En los últimos años, la cantidad de españoles que sufren de melanoma (un tipo de cáncer de piel) se ha multiplicado por diez.

Cuando estar bronceado se convierte en una obsesión hasta el punto de afectar la autoestimay repercutir en el funcionamiento social, laboral o personal, conviene acudir a un especialista. Sobre el tratamiento, Tamayo afirma, “La intervención psicológica pasa por restringir los comportamientos de exposición a los rayos ultravioleta, corregir la distorsión en la percepción corporal y cuestionar la importancia del aspecto físico en la valoración personal. La frecuencia de las sesiones de terapia depende de las características y gravedad del problema, aunque suele ser semanal, y se puede reducir conforme el paciente mejora”.

***Vía Noticiasuniversia

 

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