Nuevos estudios con el LSD

Los primeros estudios con LSD en más de 40 años fueron publicado ayer en la Revista de Enfermedades Médicas y Nerviosas. El estudio, que evaluó a 12 individuos, se enfocó en el tratamiento de la “ansiedad, depresión, así como problemas de pareja y familiares”, que acompañaban a enfermedades mortales. En el estudio, los investigadores encontraron que había una reducción significativa de la ansiedad en los participantes.

Entre la docena de participantes, sólo una persona había probado el LSD anteriormente. Además de tener enfermedades mortales, estas personas eran normales y sanas en sus demás aspectos. Los científicos excluyeron a cualquier persona con una dependencia a las drogas o al alcohol, con desórdenes sicológicos (sicosis, trastorno de identidad disociativo o bipolar), así como a personas con capacidad cognitiva baja y mujeres embarazadas o en la lactancia.

Si bien la prueba clínica —que incluía una doble fase ciega y placebos al azar— tenía una muestra limitada, los científicos concluyeron que era “suficiente para un estudio sobre su seguridad y viabilidad”. Los investigadores reportaron que ningún sujeto con la dosis experimental (200 µg de LSD) ni con el placebo (20 µg de LSD) “produjo algún efecto adverso severo relacionado con la droga; eso es, ninguna reacción de pánico, crisis suicida o sicótica, y ninguna emergencia médica o siquiátrica que necesitara hospitalización”. Estos resultados alientan nuevos estudios sobre el LSD, que por décadas ha luchado contra la histeria antisicodélica que señala a las drogas como peligrosas para sus usuarios.

Los únicos efectos adversos que experimentaron los participantes fueron: sensación de frío, sensación anormal, ilusiones, caminar chueco y ansiedad. Sin embargo, los participantes que más experimentaron ansiedad fueron aquellos que se comieron el placebo que la dosis seria de LSD. Esto refuerza la teoría de que el simple hecho de saber que te estás drogando puede producir una reacción sicológica negativa.

“Los pacientes con enfermedades mortales se enfrentan una crisis existencial de acortamiento de vida que produce periodos de sufrimiento, dolor y ansiedad”, escriben los investigadores. “Al igual que estudios previos (Pahnke et al., 1970), los resultados en el grupo experimental mostraron una reducción significativa de ansiedad, comparado con lo que sufrían a diario”. Y más aún, los efectos fueron estables aún cuando se contactó a los participantes 12 meses después. Los investigadores también notaron que los participantes preferían más de dos sesiones con LSD y periodos de tratamiento más largos.

Los investigadores concluyeron que los estudios futuros con LSD deben incluir una variable de calidad de vida que se enfoque en el bienestar sicológico más que en los aspectos físicos de la calidad de vida en aquellas personas que viven con enfermedades mortales. Dados los resultados de esta investigación, sumados a los de el estudio de Charles Grob con psilocibina (otro alucinógeno), los investigadores han declarado que “es justificable hacer más estudios para descubrir el potencial del LSD en terapias sicológicas” para reducir la ansiedad en pacientes con estas enfermedades.

 

***Vía radioamlo

 

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